Las personas del signo escorpio tienen un carácter muy particular, tienen, se podría decir, una energía única en todo el zodiaco. Aunque en el exterior se muestran como sujetos tranquilos y en algunas ocasiones pacíficos, en el interior tienen un magnetismo y una potente agresividad. A pesar de que parezca que están retirados del centro de actividad, en realidad en todo momento están pendientes de lo que ocurra con su inclemente ojo crítico.
Son tremendamente imaginativos e intuitivos, de todos los signos del zodiaco son los que tienen más probabilidades de convertirse en genios, pero si no controlan su lado negativo pueden convertirse en unos seres destructivos para los demás y para ellos mismos.
Los escorpianos suelen ser muy poderosos, su carácter les trae grandes beneficios y a la vez grandes riesgos para los que lo rodean, a pesar de su gran fuerza de voluntad y su astucia, son fácilmente afectados por las circunstancias que los rodean y ante los sentimientos negativos suelen responder con su poderoso aguijón venenoso. No saben morderse la lengua y pueden ser demasiado críticos, pasando la línea de la cortesía hasta muchas veces llegar a ser ofensivos.
Los escorpio que utilizan toda su energía de forma constructiva y que aprenden a controlar su ira interna, se transforman en personas importantes ya que son excelentes en todas las áreas en las que se desenvuelven.
Este signo simboliza el sexo, por esta razón todo aquel tocado bajo esta constelación lujuriosa suele ser muy apasionado y sensual. Para ellos el acto de amar es un ritual espiritual y son capaces de sentir cosas que otros signos nunca logran.
Su gran intensidad a la hora de formar parte de una relación hace que en su mayoría sean profundas, mágicas y en igual proporción trágicas. Son muy protectores con sus amigos, aunque si alguien los traiciona es prácticamente imposible recuperar su amistad y confianza.